Escucho música. Escribo. Borro. Borro. Escribo. Supongo que ya estoy cansado de muchas cosas, sin embargo, leer siempre es la mejor tónica de mi fatiga. Hoy traigo un poema de una gran escritora, a mi juicio, para cuando flaquean las fuerzas y el cuerpo no responde. Que lo disfruten.
Desgasta los dientes por la noche,
mandíbula que sueña
las vidas que no ha sido,
los días que se hicieron
con hielo de palabras
y sombra de arrecife.
Mastica los abismos
con la boca torcida por el sueño
y muele la saliva
convirtiendo su espuma
en una pasta seca
que se queda pegada
a las pequeñas grietas
de sus labios dormidos.
Ana Merino
tu poesía me da fuerzas, cuando creo q ya no me quedan
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